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El emprendimiento Mento, de Sofía Orellano, apunta a la utilización de un material tradicional como el hormigón que, con una estética moderna y duradera, permita ahorrar dinero al no necesitar de mantenimiento

¿Cómo hacer redituable un producto de duración sin generar ingresos por servicios de mantenimiento? Fue la primera pregunta que debió responder Sofía Orellano (30) a un inversor en Washington, luego de terminar de exponer su modelo de negocios de mobiliarios urbanos con una vida útil de 20 años, durante un encuentro organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La uruguaya respondió que no todo es dinero. “Nuestros productos son de impacto social y ambiental positivo. Hicimos un estudio donde los precios a largo plazo son igual de atractivos que los de la competencia, e incluso graficamos cuánto puede ahorrar nuestro cliente en 5, 10 o 20 años”, comentó.

Orellano es fundadora y directora de Mento, una empresa dedicada al diseño de mobiliario urbano estilo minimalista, que con la ergonomía (adaptación de muebles a la persona para lograr mayor comodidad) como postulado principal busca dotar de la estética de lo simple a los ambientes ciudadanos.

Los precios que ofrece Mento, según su catálogo de productos, van desde $ 5.000 más IVA para bancos de un modular, hasta $ 12.000 los de tres cuerpos, mientras que un módulo para tres personas de la competencia tiene un costo de $ 8.000, según datos recabados por la emprendedora.

Según las proyecciones financieras que maneja la empresa, en un plazo de 20 años, el ahorro por la ausencia en gastos de mantenimiento se elevaría a $ 6.705, en el caso de un banco, que equivaldría a un 36%. La proyección también está realizada para el caso de 100 bancos, donde el ahorro en 20 años es de $ 670.549 a precios actuales.

De la tesis a la empresa

Orellano es técnica en diseño industrial, y durante la elaboración de su tesis de grado fue descubriendo que una inquietud personal “de toda la vida” se podía convertir en una solución a un problema recurrente.

El trabajo consistía en una investigación de los lugares públicos de Montevideo, donde se determinaron modelos, fines y usos de los mobiliarios urbanos usados en la capital.

Si bien el proyecto tuvo su génesis en el ámbito académico, a medida que se fueron incorporando organizaciones el emprendimiento fue adquiriendo valor agregado. La necesidad de Orellano de satisfacer una necesidad de diseño fue ensanchando la perspectiva, hasta pensar la idea también como una forma de descentralizar la cultura.

“Cuando nos postulamos para el Fondo Concursable para la cultura del Ministerio de Educación y Cultura, el concurso estaba más dirigido a eventos, por lo que tuvimos que adaptar nuestra propuesta. Este proceso nos llevó a adquirir una visión más amplia y versátil del producto”, sostuvo Orellano.

Espacios urbanos

Los mobiliarios de Mento se encuentran instalados en dos lugares hasta el momento: la plaza Saenz en la ciudad de Durazno y en el liceo Nº 61, del Cerro.

Orellano insiste en que en Montevideo queda mucho por hacer y mejorar. “El ciudadano al estar sentado en un banco no es consciente de la mejora en su postura y comodidad, pero está bueno dárselo igual”, puntualizó.

Experiencia y futuro

En setiembre, Sofía Orellano participó junto a otros 14 emprendimientos de América Latina en el certamen Idear Soluciones para mejorar Vidas, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo. Aunque ya se movía en un ecosistema emprendedor como Sinergia Cowork, donde además desde julio utiliza la incubadora del lugar, la experiencia le brindó una visión urbanística más regional.

A diferencia de Mento, las otras propuestas apuntaban a lo tecnológico, pero ya está trabajando en su incorporación midiendo la frecuencia del uso de un espacio. A causa de esta experiencia, Orellano ahora asesora a startups de Perú y piensa que ese país puede ser el primer lugar para desembarcar en el futuro.

Datos

$200.000. Fue el fondo otorgado por el Ministerio de Educación y Cultura, que le permitió a Sofía Orellano comenzar con el emprendimiento.
3. Son las opciones de colores que tiene Mento para sus mobiliarios: rojo, azul y amarillo. Es incluido durante el proceso de fabricación, por lo que el producto ya tiene incorporado el color.